
El verano impone importantes desafíos a la fisiología de la piel. El aumento de la exposición a la radiación ultravioleta, el aumento de la transpiración, la pérdida de agua y el aumento del estrés oxidativo requieren un enfoque clínico más estratégico para mantener la integridad de la piel.
Además del uso tópico de fotoprotectores, está aumentando el interés por las intervenciones sistémicas basadas en la evidencia, especialmente en el contexto de la nutrición clínica y la suplementación dirigida.
En este artículo, analizamos los mecanismos fisiológicos y las estrategias nutricionales aplicables a la práctica clínica para apoyar la salud de la piel durante el verano.
Radiación UV y estrés oxidativo cutáneo
La exposición al sol desencadena la formación de especies reactivas de oxígeno (ERO), que promueven:
- Daño al ADN celular;
- Degradación del colágeno por activación de metaloproteinasas (MMP);
- Alteración de la función de barrera cutánea;
- Aceleración del fotoenvejecimiento.
Este escenario refuerza la importancia de las estrategias antioxidantes sistémicas asociadas a la fotoprotección tópica.
La literatura ya ha demostrado que los nutrientes antioxidantes, como la vitamina C, la vitamina E, el zinc y los compuestos bioactivos, pueden actuar como adyuvantes en la reducción del daño oxidativo inducido por los rayos UV, lo que contribuye a una mejor respuesta clínica.
Hidratación cutánea: además de la ingesta de agua
Durante el verano, el aumento de la pérdida transepidérmica de agua (TEWL) puede comprometer la elasticidad, la resistencia y la función de barrera.
La hidratación de la piel depende de varios factores, entre ellos:
- Integridad de la matriz extracelular;
- Disponibilidad de aminoácidos estructurales;
- Síntesis adecuada de colágeno;
- Equilibrio inflamatorio.
Los péptidos de colágeno hidrolizados se han estudiado por su capacidad para estimular los fibroblastos y mejorar parámetros como la elasticidad y la densidad dérmica.
En los protocolos clínicos, puede ser interesante evaluar estrategias con el colágeno asociado a cofactores antioxidantes y nutrientes que promueven la síntesis de proteínas. Formulaciones como Colagentek Y el Belleza Colagentek, por ejemplo, combinan péptidos bioactivos con micronutrientes estratégicos, lo que facilita su aplicación práctica en la oficina.
Fotoprotección oral: evidencia y aplicabilidad
La llamada fotoprotección sistémica no reemplaza al protector solar tópico, pero puede actuar como soporte complementario.
Los estudios sugieren que ciertos antioxidantes y compuestos bioactivos pueden:
- Modular la respuesta inflamatoria inducida por los rayos UV;
- Reducir los marcadores de estrés oxidativo;
- Contribuyen a reducir el daño celular acumulativo.
Para los pacientes con una mayor exposición al sol, antecedentes de melasma, fotoenvejecimiento prematuro o deportes al aire libre, este enfoque puede considerarse como parte de un plan integrado.
Proteínas, síntesis de colágeno y soporte estructural
La síntesis adecuada de colágeno depende de un suministro suficiente de proteínas y aminoácidos específicos, como la glicina, la prolina y la lisina.
En pacientes con una ingesta deficiente de proteínas, una situación común incluso en personas estéticamente activas, la evaluación del consumo diario puede ser decisiva.
En este contexto, las proteínas de alto valor biológico pueden contribuir a:
- Soporte de matriz dérmica;
- Recuperación de tejidos;
- Mantener la firmeza de la piel.
Versiones proteicas con un enfoque estético, como Belleza Isofort, se puede insertar estratégicamente cuando el objetivo incluye el apoyo estructural y la salud de la piel.
Estrategia clínica en verano: un enfoque integrado
Una propuesta aplicable para el período incluye:
- Fotoprotección tópica adecuada;
- Optimización del estado antioxidante;
- Evaluación de la ingesta de proteínas;
- Estrategias para estimular la síntesis de colágeno;
- Monitorización de la hidratación y función de barrera.
La integración entre la dermatología, la nutrición y la suplementación basada en la evidencia amplía el potencial preventivo y mejora los resultados clínicos relacionados con el fotoenvejecimiento y la calidad de la piel.
Reflexiones finales
El cuidado de la piel en verano va más allá de la recomendación aislada del protector solar. El enfoque sistémico, respaldado por estrategias nutricionales y suplementos específicos, permite a los profesionales actuar de manera preventiva, integradora y personalizada.

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